domingo, 5 de mayo de 2013

Hoy es domingo, día de fútbol, domingo de Súper Clásico... El club de mis amores no está pasando por su mejor momento, pero esta tarde, cueste lo que cueste, tenemos que ganar...

Y un domingo soleado como el de hoy me provoca nostalgia, y alegría al mismo tiempo. La añoranza de un asadito en algún club rodeada de verde y salir con la panza llena a la cancha, caminando en esa procesión mágica, el ritual de la previa futbolera... Muchas emociones que solo pueden provocar un inmenso placer.

Y luego de pasar por los controles, cacheos y algún que otro empujón... dirigirme derecho a las tribunas que aun están semi vacías. En el estadio ya se respira incertidumbre mezclado con excitación, olor a choripanes y césped verde recién cortado, mientras el sol calienta el rostro de los expectantes tribuneros que charlamos entre nosotros de banalidades para retrasar el momento de nerviosismo previo a la salida de nuestro equipo.

Estos domingos son los que valen la pena disfrutar, rodeada de amigos azul-amarillo que bromearan sobre el equipo contrario, insultaremos desde la lejanía a la pequeña tribuna que nos mira desde el costado izquierdo de la cancha; manchas blanco-rojizas que, a su vez, deben estar profiriendo insultos semejantes a los nuestros. Eso es un domingo de cancha... Que empieza con el ritual de la caminata y termina con los jugadores en la cancha, donde espero, dejen el alma... porque cueste lo cueste... hoy tenemos que ganar!

Hoy me tocará verlo en el LED, tratando de vivenciar lo que aquí escribí recostada en mi cama, con el ventanal abierto para tener esa sensación de sol y viento sobre mi cara, a pesar de la comodidad de mi dormitorio... Pensando que tengo que volver, que tengo que retomar mis rituales domingueros de fútbol...

Vamos Boquitaaaaa!!! 


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